El ayuno como un estilo de vida: una propuesta más allá de la cuaresma.

 

pan

Dentro de universo de los cristianos, sabemos cómo el ayuno y la abstinencia son marcas y propuestas para realizar durante la cuaresma.

Esos cuarenta días que van entre el Miércoles de Ceniza y el Jueves Santo deben ser un período en el que preparamos nuestro interior para hacernos merecedores del gran amor de Dios que se manifestó al habernos entregado a su único hijo, Jesús, como fuente de salvación.

Un amor tan grande se revive cada año para enseñarnos a ser mejores cristianos, porque si nuestra doctrina se basa en imitar en cuanto más podamos el carisma de Cristo, qué menos podemos hacer que dedicarnos apenas 40 días de toda una vida de regalo que Dios nos dio, para sacrificarnos nosotros también por quienes más nos necesitan.

El ayuno se basa en limitar la ingesta de alimentos durante el día, hacer una sola comida fuerte y la otra de modo frugal, para poder vivenciar en cierta manera el sacrificio que ello expresa y para poder ofrecer el resultado de ese sacrificio a los más necesitados. El ayuno en sí mismo de alimentos puede realizarse si es algo que nos cuesta y que va a generar un resultado positivo para poner al servicio de los demás pero si el ayuno no sirve para que la privación sea de asistencia a otro no habrá cumplido la totalidad de su propósito.

Saberse en ayuno es un estado propio de la cuaresma, pero qué bien nos vendría sentirnos con más frecuencia pobres de lo material para podernos poner más fácilmente en el lugar del otro.

La Iglesia prescribe el ayuno y la abstinencia de carne para el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo mientras que la abstinencia de carne debería ser todos los viernes de cuaresma y practicada por las personas que estén en buen estado físico entre los 18 y 75 años.

Así, si bien la abstinencia tiene su centro en dejar de comer carne no es esa la única manera esa de ponerla en práctica. Hoy en día hay muchos más elementos que pueden hacernos sentir poderosos y de esas prisiones son de las que debemos prescindir.

Imaginá por ejemplo, dejar durante un día o una porción del día, tu celular de lado y liberar tus orejas y ojos para escuchar a quien te esté buscando…

Te aseguro que te llenarás de momentos que tal vez la cotidianidad no te permite vivir pero que, además de ser ayuda para otros, serán reconfortantes para vos.

Todas estas prácticas deben ser acompañadas con la oración, la Misa, la confesión, para poder ir generando ese sentido espiritual que principalmente tienen. Por ello no hay que olvidarse del abstenerse y ayunar también de la crítica, del egoísmo, de la soberbia, de la envidia o de la pereza.

Si se prepara el corazón así la Pascua es una verdadera fiesta de Fe.

Viví esta Cuaresma de otra forma. Dejá que el espíritu del sacrificio de Jesús te inunde de buenos pensamientos y entonces no solamente habrás alcanzado un corazón más puro durante cuarenta días sino que te habrás regocijado en el Amor de Dios para la eternidad.

Matheu 975 Ciudad de Campana – Tel 03489-437013 – info@escuelasantotomas.com.ar escuelasantotomas.com.ar

 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s