V DOMINGO DE CUARESMA.

V DOMINGO DE CUARESMA.

Estamos cerca de la Gran Semana Santa, los días santos en los cuales celebramos la pasión, muerte y resurrección del Señor. Celebramos el V Domingo de Cuaresma. Se acercan ya los días santos de la muerte y la resurrección del Señor. Benedicto XVI decía que “el itinerario cuaresmal nos llevará al triduo pascual, memoria de la pasión, muerte y resurrección del Señor, corazón del misterio de nuestra salvación. Es un tiempo propicio en el que la Iglesia invita a los cristianos a tomar una conciencia más viva de la obra redentora de Cristo y a vivir con más profundidad el propio Bautismo. De hecho, en este período litúrgico, el Pueblo de Dios desde los primeros tiempos se alimenta con abundancia de la Palabra de Dios para reforzarse en la fe, recorriendo toda la historia de la creación y de la redención. (Audiencia del 1-03-2006).

El Evangelio de San Juan en este V domingo de Cuaresma nos relata cómo Jesús anuncia su glorificación por la muerte . Como el grano de trigo que se mete en la tierra y muere para dar fruto, así también Jesús, el hombre, el Hijo de Dios, morirá en la cruz para traer la salvación a todos los hombres. (cf. Jn 12,20-33). En el relato evangélico, algunos griegos se dirigieron a Felipe y le rogaron querer ver a Jesús. Y en ese momento, Jesús responde que “ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre”. Dice Fr. Antonino Peinador, O.P. que “en el evangelio de Juan, tan cargado de símbolos y signos, esta presencia de “los no judíos”, es decir, gentiles griegos, que desean ver a Jesús, es la sugerencia de la universalidad de la salvación; y, por consiguiente, la incorporación de todas las gentes, judíos o no judíos al redil de Cristo, como llamada a la universal salvación”.
Dirijámonos a Dios con esta preciosa oración de J. Lebret y le suplicamos con intensidad que nos ayude a cumplir su voluntad: “Señor, Tu me estas llamando. Y yo tengo miedo de decirte que sí. Tu me buscas y yo trato de esquivarte. Tu quieres apoderarte de mí, y yo me resisto, y así no acabo de entender que es lo que deseas de mi. Tu esperas una entrega completa. Es cierto, y yo a veces estoy dispuesto a realizarla en la medida de mis fuerzas. Tu gracia me empuja por dentro y en esos momentos todo me parece fácil. Pero bien pronto me planto, vacilo, apenas me doy cuenta de lo que tengo que sacrificar delante de una dolorosa ruptura definitiva. Señor, sufro en ansia, combato en la noche. Dame fuerzas para no rehusar. Ilumíname en la elección de lo que Tú deseas. Estoy dispuesto, Señor”.

Fuente: blogs.periodistadigital.com

http://ow.ly/9RKu9 http://ow.ly/9RKzA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s